Sustituye a tu champú y deja la raíz limpia, ligera y con cuerpo.
🌿 Raíz limpia: se acabó el pelo pegado.
💨 Más cuerpo: tu peinado aguanta.
🚿 Limpieza a fondo: retira la grasa.
🌱 Un paso menos: sustituye a tu champú.
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Pensé que al ser una barra me dejaría el pelo seco, pero fue al contrario.
La raíz queda limpia y el pelo mucho más suelto.
Laura G.
Después de probar tantos champús era bastante escéptica.
Lo que más noto es que mi pelo ya no queda tan pesado después de lavarlo.
Mónica R.
Creía que una barra tan pequeña duraría poquísimo. Llevo varios lavados y sigue rindiendo muchísimo.
Además, sustituye mi champú de siempre.
Patricia A.
Safety Razor Keenmark™
Envío
Envíos y entregas: Todos los pedidos se procesan en un plazo de 1 a 3 días hábiles. Los tiempos estimados de entrega son:
Estados Unidos: 6–12 días hábiles. México: 8–12 días hábiles.
Trabajamos sin almacenes intermediarios para poder ofrecerte este precio.
Tu pedido se envía directamente hasta tu domicilio con seguimiento en todo momento. Te notificaremos por correo electrónico en cuanto sea enviado.
¿Cuánto dura una barra?
Unos 40 lavados, aproximadamente 1 mes de uso. Si la dejas secar fuera del agua entre lavados, te durará más.
¿Qué ingredientes lleva?
Aceite de coco y manteca de aguacate, que aportan suavidad, y romero, ginseng, aceite de cajeput y usma, botánicos tradicionales del cuidado capilar.
¿Puedo utilizarlo junto con mis serums?
¡Claro! Lyvia es el primer paso de tu ritual. Limpia la grasa y los residuos de la raíz para que tu pelo quede listo para recibir lo que uses después: sérum, aceite o mascarilla.
Garantía de 60 días
Prueba tu Barra de Champú Lyvia sin riesgos.
Si no estás completamente satisfecho, contáctanos dentro de los 60 días posteriores a la entrega y te ayudaremos a gestionar la devolución, sin preguntas.
Cuando la raíz acumula grasa o restos de producto, los cabellos finos se juntan en mechones.
Al agruparse dejan ver más el cuero cabelludo, y el pelo parece menos abundante de lo que es.
Y cuanto más le pones, peor se ve.
Sérums, aceites, mascarillas, champús "para volumen"… Cada uno promete más cuerpo, pero lo que se queda en la raíz suma peso. En un pelo fino, eso se nota enseguida.
No es falta de constancia. Es que le estás añadiendo capas a un pelo que necesita lo contrario.
Sus experiencias con Lyvia
“Me sorprendió lo bien que limpia la raíz. Mi pelo queda mucho más suelto y ya no siento que se me apelmace tan rápido. Además, la barra me está durando muchísimo.”
Lucía R.
"Tenía mis dudas, pero me sorprendió mucho. Hace buena espuma, limpia sin resecar y mi cabello se ve más sano y con más volumen."
María B.
“Me sorprendió para bien. La uso como mi champú normal y siento la raíz mucho más limpia, sin dejarme el pelo pesado. Además, la barra me está durando bastante.”
Éster R.
Recupera el cuerpo de tu pelo en 3 simples pasos
Paso 1 :Aplícalo sobre el cuero cabelludo
Paso 2 : Pásala por la raíz y masajea hasta hacer espuma.
Paso 3: Aclara a fondo y listo: pelo suelto y ligero.
La diferencia empieza en la raíz
Una raíz limpia ayuda a que los cabellos se separen y recuperen movimiento, ligereza y cuerpo natural.
ANTES
DESPUÉS
 
 
Lo de dentro no miente...
🥥Aceite de coco
Suaviza y ayuda a proteger la fibra al lavar.
🥑 Manteca de aguacate
Aporta suavidad y facilita el peinado.
🌿 Romero
Un clásico del cuidado del cuero cabelludo.
🍃 Aceite de cajeput
Sensación fresca y limpia en la raíz.
🌱 Ginseng
Tradición asiática del cuidado capilar.
🌾 Usma
Planta tradicional del cuidado del cabello.
 
 
Garantía de 60 días
Tienes 60 días para probar el producto. Si no quedas satisfecho, te reembolsaremos el 100% de tu compra.
Desde el primer lavado notarás la raíz más limpia y ligera. Con el uso continuado, tu pelo mantiene ese cuerpo durante más horas.
Ya probé de todo y nada me funcionó. ¿Por qué esto sería distinto?
Porque no te promete lo mismo que los demás.
La mayoría de productos añade capas: sérums, aceites, mascarillas. Lyvia hace lo contrario: quita lo que aplasta tu pelo.
Y si no te convence, tienes 60 días de garantía.
¿Por qué una barra y no un champú normal?
Porque la frotas directamente en la raíz, justo donde se acumula la grasa.
Además, dura unos 40 lavados, no gotea en la maleta y no genera botes de plástico.
¿Sirve si tengo el pelo teñido o con mechas?
Sí, puedes usarla. Concéntrala en la raíz y acondiciona los largos para cuidar el color.
Tengo el cuero cabelludo sensible. ¿Puedo usarla?
Lleva aceites esenciales naturales como el romero y el cajeput. Si tienes la piel sensible, prueba primero en una zona pequeña.
Si tienes picor, descamación o molestias persistentes, consulta a un dermatólogo antes de usar cualquier producto nuevo.
 
 
Customer Reviews
Overall rating: 4.9 / 5 from 309 reviews.
Me mostraba escéptico porque ya había probado prácticamente de todo: Mach3, Fusion, afeitadoras eléctricas, cartuchos para piel sensible y más cremas de afeitar de las que puedo recordar. Nada lograba que quisiera afeitarme con más frecuencia. Keenmark es diferente porque cambia la forma misma en que se corta el vello, en lugar de añadir otra banda, otra cuchilla u otro producto. Una sola cuchilla, presión ligera y pasadas cortas. Es sencillo, pero para mí ha hecho que el afeitado sea mucho más cómodo.
Estuve a punto de comprar una maquinilla de afeitar clásica de 30 dólares en Amazon. Lo que me convenció de gastar más fue darme cuenta de que, si bien la cuchilla es desechable, la maquinilla es algo que usaré miles de veces. La Keenmark tiene un peso considerable, el agarre es excelente incluso con las manos mojadas y no tiene muelles ni piezas de plástico que den la sensación de que acabarán fallando. ¿Podría haber gastado menos? Sin duda. Pero, tras años de cambiar recambios y equipos de afeitado baratos, quería comprar una buena maquinilla y olvidarme del asunto.
La verdad, durante mucho tiempo no compré una porque me daba miedo cortarme con la hoja. Pensaba que iba a ser mucho más complicado de usar. Pero nada que ver. El primer afeitado sí fui con bastante cuidado, pero para el segundo ya le estaba agarrando el ángulo y al tercero me sentía muy cómodo. La hoja casi ni sobresale y siento que tengo mucho más control del que esperaba. Si no compras una por miedo a cortarte, a mí me pasó exactamente lo mismo y fue mucho más fácil de aprender de lo que pensaba.
Tengo el vello facial grueso y la piel sensible, sobre todo en la zona del cuello. Con las cuchillas convencionales, simplemente asumía que afeitarme implicaba tener el cuello enrojecido el resto del día. La mayor diferencia con Keenmark es que no necesito presionar; dejo que el peso de la maquinilla haga el trabajo y me tomo mi tiempo en las zonas más difíciles. Me llevó un par de afeitados acostumbrarme al ángulo, pero noto la piel mucho más calmada después. Ojalá me hubiera cambiado hace años.
I bought Keenmark because I was tired of paying cartridge prices. I kept using it because I like the shave better. That’s the part I didn’t expect. There’s a small learning curve, but once I stopped pressing and found the right angle, everything clicked. My neck feels better, standard blades are dirt cheap, and the razor feels like something I’ll still own ten years from now. After 20+ years of cartridges, I’m not going back.
I switched to an electric razor because cartridges were irritating my neck, but I was never happy with how close the shave was. Keenmark has been the middle ground I was looking for. I get the traditional blade shave without having to deal with a straight razor, sharpening or a complicated routine. I still use my normal shaving cream. The whole thing is much simpler than I assumed.
The first thing I noticed was the weight. This doesn’t feel like another piece of bathroom plastic. The handle has a solid grip, everything tightens together cleanly, and the three-piece design is about as simple as it gets. No rattling, no pivot, no gimmicks. It feels more like a well-made tool than a shaving product. That was exactly what I wanted.
Don’t expect your first shave to feel exactly like a cartridge. It won’t. I had to slow down and learn the angle instead of pressing and letting a pivoting head do everything for me. The good news is it didn’t take long. By shave three or four, it felt natural. Now I actually prefer having control over the razor instead of dragging a cartridge around my face. Give yourself a few shaves before judging it.
My problem was never my cheeks. It was always my neck. I’d get a close shave with a cartridge and then a day or two later I’d be dealing with bumps in the same spots again. Switching to a single blade forced me to stop going over the same area five times trying to make it perfectly smooth. I shave with the grain, use very little pressure and leave it alone. My neck has been much happier with that approach.
I finally did the math on what I was spending on cartridges and it annoyed me enough to switch. Paying around $4 every time I needed a new plastic head suddenly seemed ridiculous. What I like most about Keenmark is that I’m not locked into anything. It takes standard double-edge blades, so I can buy whatever brand I want, wherever I want. The blades cost pennies compared with what I was paying before. I’m done buying proprietary cartridges.